Tinta de impresión
La tinta de impresión es el material esencial que se transfiere desde una plancha o esténcil al papel u otros sustratos durante el proceso de impresión, formando la imagen final en el producto.
La mayoría de las tintas de impresión constan de tres componentes principales: pigmentos, vehículos y modificadores. Los pigmentos aportan el color de la tinta. Muchos provienen de fuentes minerales como rocas y arcillas, mientras que otros se derivan de plantas, organismos marinos o insectos. Con frecuencia se mezclan varios pigmentos para lograr un color específico.
El vehículo actúa como el medio fluido que transporta el pigmento. Los vehículos comunes incluyen aceite, barniz, alcohol y agua.
Los modificadores son aditivos que confieren características específicas a la tinta. Por ejemplo, los secantes aceleran el proceso de secado. Las ceras se añaden para minimizar el repinte, que es la transferencia no deseada de tinta húmeda desde una hoja recién impresa hacia el reverso de la hoja superior.
Los avances en automatización y tecnologías de impresión digital mejoran la consistencia del color y reducen el desperdicio tanto en tiradas grandes como pequeñas.