Igualación de color - Fabricación de tintas
Cuando un cliente solicita un color específico más allá del negro, cian, amarillo o magenta estándar, los impresores tienen dos opciones principales: pedir la tinta personalizada a un fabricante o mezclarla en el taller. El suministro por parte de un fabricante de tintas es preferible para tintas estándar de catálogo o pedidos de gran volumen, mientras que la mezcla en planta resulta más práctica para cantidades pequeñas. Las cartas de colores de los fabricantes de tintas son referencias esenciales para este proceso.
En instalaciones con una demanda significativa de igualación de color, los operarios de prensa normalmente no mezclan tintas. Asignar a un especialista dedicado a esta función resulta más eficaz, ya que ofrece una eficiencia económica y un control de calidad superiores.
La base de una igualación de color eficaz es un método de fórmula estricto. Para cada color mezclado que se utilice en producción, cada ingrediente, incluidos los aditivos como los secantes, debe pesarse cuidadosamente y registrarse su cantidad. Véase la Figura 5-14.
Una vez alcanzado el tono correcto, se mezcla un lote grande según la fórmula precisa. A continuación, se conserva una muestra del trabajo impreso, con la fórmula y la fecha registradas en su reverso. Para colores resistentes a la luz, las muestras no deben conservarse más de un año. También es fundamental anotar el nombre y/o el número del trabajo en la muestra para posibles reimpresiones. Todas las tintas utilizadas deben documentarse con su marca, nombre, número y peso.
Las muestras de tinta pueden prepararse con una espátula, extenderse con un probador Quickpeek o imprimirse en una prensa de pruebas y dejarse secar. Comparar una muestra expuesta a las condiciones atmosféricas durante la noche con otra sellada en un libro proporciona información valiosa sobre el comportamiento de secado de la tinta.
Cuando se prevé que un color de tinta cambie durante el secado, pueden mezclarse dos o tres muestras pequeñas. Por ejemplo, si se anticipa que un verde hecho con pigmentos específicos de azul y amarillo seque más azulado, se prepara una segunda muestra con menos azul. Se selecciona la muestra que seque más cerca del color objetivo. Si el resultado deseado queda entre dos muestras, se puede derivar una nueva fórmula combinando las proporciones de los intentos iniciales.
Crear un matiz implica añadir un extensor o un medio de tintado blanco transparente a una tinta de color. El método más eficiente para que los impresores igualen un tono requerido es añadir gradualmente el color más fuerte al más claro. Todas las igualaciones deben evaluarse bajo múltiples fuentes de luz para comprobar el metamerismo, el fenómeno por el cual los colores coinciden bajo una fuente de luz pero no bajo otra.
Sin una base sólida en teoría del color y una percepción precisa del color, las personas suelen recurrir a una igualación ineficiente por prueba y error. Existen sistemas profesionales de igualación de color para eliminar esta conjetura.
La sostenibilidad sigue siendo un factor clave, con un mayor enfoque en la huella ambiental de la producción y el uso de tintas. La automatización en la gestión del color también está mejorando la precisión y la eficiencia tanto en plataformas de impresión offset como digital.